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Por: César Peña Bonilla | Este sábado, entre las 3:00 y las 6:00 de la tarde, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) protagonizará una de las jornadas de movilización más significativas de su historia reciente. En un esfuerzo coordinado y simultáneo en cada rincón de la geografía nacional, miles de militantes saldremos a las calles con una misión clara: tocar las puertas de las familias dominicanas, entregar un mensaje de aliento de nuestro Presidente y nuestro Secretario General, escuchar sus inquietudes y abrirles de par en par las puertas de nuestra organización.
Esta gran jornada evoca de manera inevitable un pasaje poderoso de las Sagradas Escrituras. En los Evangelios, Jesús no se quedó estático esperando a que la gente fuera hacia él; reunió a sus discípulos y los envió, de dos en dos, a recorrer las aldeas y ciudades. Les encomendó la tarea de llevar un mensaje de paz, de sanación y de esperanza directamente a los hogares, pidiéndoles que donde fuesen bien recibidos, dejaran su bendición.
Guardando las proporciones de la fe, la militancia del PLD asume este sábado una misión de profunda vocación social y ciudadana:
* Llevar la palabra: No salimos a las calles con las manos vacías; llevamos el testimonio de un partido que sabe gobernar para la gente y una carta que plasma la visión de liderazgo de nuestras máximas autoridades.
* Escuchar al prójimo: Al igual que en la analogía bíblica, el éxito del recorrido no radica solo en hablar, sino en el diálogo. Consultaremos a cada familia dominicana, escucharemos su realidad y compartiremos sus anhelos.
* Sumar voluntades: Aquellos hogares que sientan el llamado de unirse a esta causa justa y necesaria para el país, serán registrados con los brazos abiertos en los padrones de la estrella amarilla.
“La política, en su expresión más noble, es servicio y cercanía. Quien no camina hacia el pueblo, no puede pretender representarlo”.
Un ejército de voluntades en marcha
Este sábado a las 3:00 pm, la estructura del partido se convierte en ese cuerpo de discípulos comprometidos. No importa la demarcación, el municipio o el distrito municipal; la mística peledeísta se sentirá de manera simultánea en todo el territorio.
Es el momento de demostrar el orgullo de nuestra identidad partidaria, de volver a las raíces de la cercanía que nos enseñó el profesor Juan Bosch y de recordarle a la República Dominicana que el PLD sigue siendo la herramienta política por excelencia para el progreso de la familia dominicana.
¡A las calles con entusiasmo, respeto y el corazón abierto! La cosecha es mucha y el compromiso con la patria nos espera.





