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Por: Luis Fernández | Las últimas victorias electorales producidas
en las elecciones celebradas, en Inglaterra y
Francia, son un importante avance para la
región Europea que se ha visto amenazada
en los últimos años por triunfos
generalizados de una extrema derecha
populista que han convertido a este sector,
en una fuerza política relevante, en los
parlamentos europeos como los casos de la
Agrupación Nacional de Francia, Alternativa
para Alemania, o el Vox Español entre otros.
Los representantes de estos sectores han obtenido importantes
avances electorales en países como Francia,Italia, Austria,Hungría,
Alemania, Polonia, Países Bajos, en los cuales donde no han quedado
en primer lugar han quedado en la segunda posición,así como en las
elecciones del Parlamento Europeo donde el conservador Partido
Popular Europeo obtuvo 186 escaños de los 720 que lo componen
frente a 135 que lograron los socialdemócratas, lo que ha sido posible
por los resultados obtenidos tanto en Francia como Alemania que son
las naciones con mas representantes.
Las fuerzas de las derechas europeas se han estado aprovechando de
las debilidades de las fuerzas progresistas y de un sistema
democrático que no garantiza la solución de los problemas de la
gente esto esta representando un cambio en el equilibrio de poder ,
en muchos parlamentos y estados miembros de la Unión Europea,
que hoy en día tienen el desafío de detener la probable consolidación
de estas fuerzas retrogradas que no creen en el sistema democrático
y estimulan la existencia de un estado autoritario.
Este desafío en los próximos meses deberá dirigirse a cuestiones
fundamentales y temas claves como la inmigración, la transición
energética, el pacto verde, el debate del apoyo a Ucrania, las
relaciones con Rusia, las grandes políticas económicas y monetarias
de la UE y las criticas de esos sectores conservadores a la propia
integración de la Unión Europea, este panorama obliga a grandes
maniobras políticas y futuras recomposiciones de las diferentes
fuerzas políticas de esa región del mundo.
De ahí lo importante que a sido para el continente Europeo y para las
fuerzas progresistas del viejo continente, el triunfo electoral del
Partido Laborista Inglés y del Nuevo Frente Popular Frances, así como
los éxitos logrados por los frentes progresistas en países nórdicos
como Dinamarca, Suecia y Finlandia, cuyas organizaciones políticas
tuvieron un triunfo electoral, contra el extremismo derechista, que le
ha puesto un alto a esas fuerzas políticas conservadoras en esos
países.
El Partido Laborista Ingles logró una aplastante victoria en las
elecciones parlamentarias inglesas del pasado 4 de julio, contra el
partido Conservador, al obtener 412 escaños frente a 121 del partido
gobernante conocido como los tories, el cual es su peor resultado en
la historia moderna, por su lado el partido laborista, retorna al poder
después de 14 años de gobiernos conservadores, superando la
mayoría necesaria en la cámara de los comunes (326) para gobernar
en solitario.
En Francia la coalición de Izquierdas Nuevo Frente Popular,
conformada por Socialistas,Comunistas, Ecologistas , La Francia
Insumisa y otras fuerzas progresistas, obtuvo una gran victoria al
ocupar el primer lugar en la 2da. Vuelta de las elecciones francesas lo
cual fue celebrado por el presidente Brasileño Luiz Inacio Lula da
Silva, resaltando el triunfo contra el extremismo, la madurez de las
fuerzas políticas y el freno impuesto por la izquierda a la extrema
derecha en las elecciones legislativas Francesas.
Los partidos del Nuevo Frente Popular a pesar de tener algunas
diferencias ideológicas y de enfoque, decidieron formar un bloque
monolítico, para luchar unidos, para mantener a la derecha fuera del
gobierno y revertir el triunfo que esta había alcanzado en la primera
vuelta donde quedo en primer lugar, logrando en la 2da. vuelta pasar
al primer lugar, las fuerzas oficialistas al 2do. Puesto y la derecha
agrupada en el Reagrupamiento Nacional (RN) y sus aliados paso a
ocupar el 3er. Puesto.
En estas adelantadas elecciones parlamentarias francesas
convocadas por el presidente francés Macron al disolver la asamblea
nacional, se produjo un cambio brusco en la correlación de fuerzas en
el parlamento francés, ya que el Nuevo Frente Popular obtuvo como
fuerza vencedora 182 escaños, el partido del presidente Macron 168
y el Reagrupamiento Nacional 143 escaños con lo que quedo
demostrado que la mayoría del pueblo francés no quiere a la derecha
en el poder, porque se opone a sus ideas y porque tiene el temor de
la inestabilidad y la incertidumbre que se crearía si este sector
político llega al poder.
Las fuerzas de Izquierda y progresistas de Francia se movilizaron e
hicieron creíble ante los ciudadanos franceses sus políticas y la
necesidad de poner un alto a la ultra derecha, prometiendo derogar
las reformas de pensiones e inmigración aprobadas por el gobierno
actual, crear una agencia de rescate para inmigrantes
indocumentados y facilitar las solicitudes de visa, poniendo límites al
precio de productos básicos para combatir la crisis del costo de vida y
aumentar el salario mínimo, e impulsar la energía verde.
Las dramáticas e impactantes derrotas de las fuerzas conservadoras
en Inglaterra, Francia y algunos países nórdicos, presentan una
ligera luz en el oscuro panorama que presenta el viejo continente,
donde un gran numero de países son gobernados por la derecha en
algunos casos extremista lo que constituye una amenaza real al
sistema democrático, lo que hace necesario que las fuerzas
progresistas de izquierda sigan acumulando fuerzas, que las impulsen
a lograr paulatinamente reformas reales, que les facilite su ascenso a
los gobiernos locales, las legislaturas nacionales y los gobiernos
nacionales.
Las fuerzas progresistas Europeas tienen la suficiente madurez y
experiencia política para seguir el camino de Francia e Inglaterra y de
países nórdicos como Finlandia, Dinamarca y Suecia, donde los
frentes progresistas han ganado terreno derrotando decididamente a
las fuerzas de derecha luchando en común por la justicia social, la
democracia, el respeto a los derechos humanos, contra la política
neoliberal y por una Europa en que las personas puedan vivir en paz
y dignidad.






