Los reportes de prensa resaltan la presencia del Presidente Danilo Medina en los lugares declarados en alerta por los torrenciales aguaceros caídos en pleno feriado del Día del Trabajo.
Es el estilo al que nos tiene acostumbrado el compañero presidente; no renuncia a su cercanía a la gente y prefiere ver con sus ojos las cosas en procura de que se le busquen los correctivos y evitar daños mayores.
El presidente visitó Samaná, donde evaluó los efectos de las lluvias e inundaciones y escuchó las preocupaciones de algunas personas afectadas.
Estuvo en Monte Plata y comunidades de la provincia Duarte afectadas por la crecida del caudalosos Yuna.
Del Nordeste se trasladó al municipio de Cambita, en la provincia San Cristóbal, también bajo la máxima alerta por las lluvias, en donde conversó con algunos habitantes del lugar y supervisó las labores de los organismos de socorro.
El mandatario tiene a mano el informe de Centro de Operaciones de Emergencias y todas las dependencias que le dan seguimientos a los daños en caminos, carreteras, edificaciones. Las comunidades inundadas, los derrumbes reportados y los desplazados por encontrarse en peligro.
Se tiene seguridades de grandes daños a la agricultura por las inundaciones, que mas temprano que tarde el gobierno evaluará y adoptará los correctivos.
Dos semanas de intensas lluvias en el mes de abril, un mes por lo general caluroso y seco con torrenciales lluvias manifiestan los cambios del clima que resultan de las exageraciones humanas.
Somos nosotros los que hemos contaminado, agredido la naturaleza con cortes indiscriminado de árboles, residuos en el aire y los ríos y pobre cuidado al entorno natural, que debemos proteger en lugar de agredir.
Según los informes las lluvias, aunque menos intensidad han de seguir en mayo, que es el mes tradicional de las lluvias, es decir que debemos prepararnos y mantener directa colaboración con las autoridades y sobre todo escuchar y obedecer sus orientaciones.
Confiamos en el comportamiento ciudadano y en las acciones que mas temprano adoptará el gobierno central para resarcir los daños que la naturaleza cobra por sus maltratos y agresiones


