Destacando las diferentes etapas que le ha correspondido vivir al Partido de la Liberación Dominicana desde su fundación, en el año 1973, Fernando Rosario, conocido por los compañeros y las compañeras como Fuchiche, dice, en entrevista para Vanguardia del Pueblo, que cada una ha sido de superación.
Pasamos de la condición de partido de cuadros a partido abierto, dejando atrás un esquema que había colapsado, dando paso a nuevas estructuras que se han adaptado al cambio de los tiempos.
“Como ente social, a medida que ha cambiado la sociedad ha ido cambiando el Partido, aunque se hace necesario retomar la formación en política”, contestó nuestro entrevistado al solicitarle una reflexión sobre el partido ahora.
Considera que el Profesor Juan Bosch quiso siempre un partido abierto, tal y como aconteció en el sexto Congreso Ordinario, siempre y cuando se siguieran los métodos de trabajo que se implantaron desde el inicio.
Recordó la prédica del fundador del PLD de ir de la calidad a la cantidad, para que la calidad, posteriormente, se impusiera en la cantidad.
Desde el PRD al PRD
Fuchiche, muy conocido en nuestro Partido por pertenecer al área gráfica en la que desempeñó funciones que le llevaron a recorrer el país pintando letreros, dibujando y trazando las pautas para contar con gráficos unificados, al igual que la disciplina y el comportamiento de las y los peledeístas.
En la actualidad es miembro del Comité Intermedio Santiago Rodríguez, ubicado en Villa Juana, en donde siempre ha militado.
Su militancia política es anterior al Partido de la Liberación Dominicana, pues era miembro del PRD, al que ingresó en el año 1967, en la llamada Zona B, que abarcaba los barrios Villa Juana y Villa Consuelo, lo que en algún momento fue el cuartel número seis, según la Junta Central Electoral.
Al día siguiente de la renuncia de Bosch, Fuchiche se integró al partido que aun anidaba en la mente de don Juan, pero él y casi la zona B completa renunciaron para seguir al líder y fundador del nuevo partido.
Resalta el gran desarrollo político de los dirigentes perredeístas de aquellos tiempos, quienes fueron visionarios y se montaron en el carro de la renuncia, citando a César López, Luis Hernández y sus hermanos, Luis Roché, Casimiro Montilla, Reyes Pimentel, entre otros.
“Los miembros de la zona B del PRD fuimos los primeros en llegar en la mañana siguiente a la renuncia de Bosch y participar en el acontecimiento histórico de la toma del local, que se convirtió en la Casa Nacional”, nos comentó para expresar orgulloso que le correspondió hacer el letrero del nuevo Partido.
“Se trató de un letrero en madera con letras de molde que colocamos en la parte de arriba de la Casa”, recuerda.
Aclara que se trataba solo de las siglas, pues no se tenía aun un color ni simbología. Los que vivieron posteriormente.
A propósito de ese momento reveló que en plena formación del PLD recibió las orientaciones de cómo calcular las letras en el espacio disponible para el rótulo de parte de Juan Bosch, con lo quedó marcado como dibujante.
los fundadores en Villa Juana
Un hermano suyo fue quien le llevó al PRD y él también se fue al PLD cuando se formó.
Los renunciantes miembros de la zona B del PRD no tardaron en formar un organismo territorial en el PLD, creando el Comité Intermedio Juan Núñez Mieses, a donde llegó siendo un jovencito, al igual que el expresidente Leonel Fernández, quien también estaba en el PRD.
Como miembro de un Comité de Base en el Intermedio Juan Núñez dice que vio llegar a muchos, quienes con el tiempo descollaron por la formación que obtuvieron en el Partido, unida a su conquista profesional
La unidad gráfica del PLD
En la sección gráfica formada en el nuevo partido le tocó un rol de primera línea junto a Daniel Santana, Andrés Fermín, Héctor Mojica y otros tantos que llegaron de los diferentes comités intermedios y que se sumaron haciendo un trabajo con amor y dedicación hasta convertirse en un equipo modelo.
Apunta que fue a él a quien se le dio la responsabilidad de pintar los locales de todo el país, bajo el mismo esquema.
Un 75 por ciento morado combinado con un 25 por ciento de amarillo, que se colocaba en rayas que dividían la pared en dos partes iguales.
“Los compañeros ubicaban los locales, llamaban a la unidad gráfica y desde la capital se enviaba a pintar con el estilo que se había definido.
Fuchiche explica que también recibieron orientaciones de arte de Ada Balcácer, maestra de pintura, y que al artista Alberto Bass le tocó pintar murales de campaña y los que aún están en la parte lateral de la Casa Nacional, los que se aprecian desde la calle Cervantes.
En Vanguardia del Pueblo era en los inicio el responsable del diseño de los títulos que se concebían en la redacción. Se detiene aquí a explicar el carácter artesanal de las impresiones en ese tiempo en lo que todo se hacía a mano. Esos títulos se confeccionaban letra por letra.
Recuerda que el lunes en la tarde trabajaba en los títulos y el miércoles salían a pintar locales en municipios y provincias
Influencia de Juan Bosch
Manifiesta que lo perfeccionista del Profesor Juan Bosch llevó a que la unidad gráfica se transformara en un equipo completo.
De ejemplo pone que el Profesor exigía letras de molde para los letreros, porque eran de fácil lectura. Siempre se opuso a los ornamentos. Decía que eso complicaba el mensaje visual.
Recuerda lo impactado que quedó cuando por primera vez vio a Juan Bosch en vivo. Era apenas un adolescente y la profesora del curso de la escuela República Dominicana, que vivía en la calle 19 de Marzo, en la Zona Colonial, había enfermado y todos sus alumnos fuimos a saber sobre su salud.
Estando en la acera uniformados los estudiantes vieron pasar el Profesor Juan Bosch, a quien le llamó la atención todos esos adolescentes uniformados, sentados en la acera. Entonces se detuvo a saludarlos y preguntó lo que sucedía. “Me quedó de frente y como pude le salude. Quedé impactado”, dijo y posteriormente, siendo aún muy joven, se organizó en el PRD de donde pasó al PLD.
Refiere que un día recibió el mandato de Juan de la Cruz Buret, secretario de Organización del PLD, para que pintara y decorara las oficinas del Profesor Juan Bosch, ubicada en el lado opuesto al apartamento en donde residía en la calle César Nicolás Penson.
Hizo el trabajo solo, dados los controles que se tenía y lo meticuloso del Profesor Bosch. Recuerda que llegó a la hora del almuerzo y se me acercó y lo primero en preguntar era que si había comido. “Como lo había hecho, le contesté afirmativamente”.
La pintura que usó fue una acrílica de color verde claro, que era uno de sus colores preferidos.
Fuchiche expresa que se encontró un libro del año 1903 en el que aprendió técnicas para hacer figuras entre ellas la estrella del PLD de cinco puntas, como la diseñó Juan Bosch.
El final de la entrevista se trató de la reflexión sobre lo vivido en más de 40 años de existencia del Partido hecho para completar la inconclusa obra de Juan Pablo Duarte y los Trinitarios, reseñada al inicio de la crónica.





