Han quedado en estado de shock

Las afirmaciones del presidente y la vicepresidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD). Campos de Moya y Circe Almánzar, quienes confirmaron que empresarios participaban en las marchas verdes y estuvieron financiándolas, porque originalmente era una lucha contra la corrupción y la impunidad, pero dejaron de hacerlo porque ese movimiento se ha distorsionado y es utilizado como plataforma política, ha dejado en shock a los promotores de marchas y de protestas politiqueras
A confesión de partes, relevo de pruebas. Cuando alguien admite su error o falta, no es necesario estar continuamente dándole vueltas a la cabeza.

No vale la pena darle vueltas a un mismo asunto; lo hecho está ahí, se ha hablado de forma responsable.

El sector patronal ha dicho que en principio algunos gremios empresariales y empresarios de manera personal participaban de las manifestaciones, pero ahora dicho movimiento carece de objetivos claros, que permite que se use como plataforma política partidaria, por lo cual se han ido retirando.

Confirmando que son desagradecidos, los marchistas salen al ruedo a acusar a los empresarios de emitir declaraciones “traídas por los moños” dizque para hacerle daño.

Una vez más se presentan como victimas para disfrazar el manejo mañoso de sus propósitos con el que lograron enredar a un sector del empresariado.

Resulta que en este momento las declaraciones de los empresarios son parte de una estrategia por desactivar el movimiento y es lamentable que haya personas que se presten a ese juego.

Ahora se prestan a un juego en contra suya, antes eran empresarios conscientes que se identificaban con las causas nobles que pregonaban. Cuanto cinismo.

Después del palo, vienen las anotaciones que dejan maltrecho, en el terreno de juego, a los calumniadores y detractores del gobierno. Es el lenguaje beisbolero que el pueblo dominicano entiende, como entiende también las cotidianidades de la vida política.