El comediante Margaro, antes gordo y ahora delgado, por varias enfermedades, interno en la Clinica del Dr. Cruz Jiminian , recibió la grata visita de la vice, Margarita Cedeño de Fernández, visita real y efectiva , no como la que se especuló buscando una atención de las altas autoridades. Margaro conversó animadamente con doña Margarita y ella le alentó con aquello de que “Todo obra para bien y a veces las cosas que parecen malas son las mejores que suceden” Margaro se le vio diferente y despidió la vice con un chiste: “Le dijo que eran tocayos por aquello de Margaro y Margarita.


