Irresponsabilidad y arrogancia

Por: Carlos McCoy | Cuando al presidente Joe Biden se le preguntó, en una conferencia de prensa, si Estados Unidos estaría preparado para defender a Taiwán en caso de ataque, respondió: “Sí”. “Ese es el compromiso que hicimos”.

Esta aseveración evidentemente fue un desafortunado desliz. La Casablanca inmediatamente trató de ponerle un paliativo a las palabras del mandatario, tratando de suavizarlas muy diplomáticamente.

Al parecer, la diplomacia hizo su trabajo y lo chinos no le dieron mayor importancia al pronunciamiento de Washington. Siendo así, no entendemos este viaje a Taiwán de la señora Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes y tercera en la sucesión de mando en el gobierno americano.

La visita de la alta funcionaria ha sido rechazada por las autoridades de la República Popular China, y su Cancillería reiteró que, “el viaje de la señora Pelozi infringe la soberanía y la integridad territorial del país, al tiempo que representa una seria violación del principio de una sola China”, Agregaron que “el que juega con candela puede quemarse”. Acto seguido comenzaron a movilizar su fuerza naval en el estrecho de Formosa al mismo tiempo que ejecutan unos ejercicios militares dentro de toda esa área. Los rusos se han unido a las declaraciones de los chinos y han añadido que esto no es más que otra de las provocaciones de lo Estados Unidos de América.

Nosotros creemos que, en estos momentos de guerra en el oriente europeo, esta visita es un acto de irresponsabilidad y de arrogancia de la presidente de la Cámara de Representantes, que ha hecho este viaje por encima de las recomendaciones del primer mandatario Joe Biden, quien le pidió no incluir a Taiwán en este periplo.

Las consecuencias pueden ser terribles y podrían tomar un giro indeseado para los americanos. Hasta ahora los chinos, aunque han mantenido sus relaciones comerciales con Rusia, no han intervenido en la guerra ruso-ucraniana. Esta acción puede hacer que cambien de opinión y los empujen a involucrarse en ese conflicto enviándoles armas y municiones a los exsoviéticos. Hay que destacar que China es el mayor fabricante de los versátiles drones para usos bélicos y pudieran comenzar a enviarles esos artefactos a los rusos.

Con este inoportuno, innecesario e insensato viaje, es posible que Nancy Pelosi le haya dado un vuelco a la historia. ¿Es ese su propósito? Lo dudamos, en estos momentos la economía norteamericana pasa por una muy grave crisis y lo peor que le puede pasar es verse involucrado directamente en un trance militar. Recordemos que aun con su poderoso ejército, hace muy poco tiempo, salieron huyendo desorganizadamente de Afganistán pues la guerra en ese país se le hizo insostenible.

De todas maneras, rogamos que en esta ocasión sean los chinos los sensatos y no vean en este viaje una provocación, sino que lo tomen como un capricho geriátrico.