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Por: Héctor Olivo | A 25 años del fallecimiento del ex Presidente de la República, el profesor Juan Bosch, fundador de dos grandes partidos políticos en la República Dominicana: el Revolucionario Dominicano (PRD) en 1939 en Cuba, y el de la Liberación Dominicana (PLD) en 1973, luego de renunciar a la presidencia del primero.
Los reportes, comentarios, artículos e historias alrededor del 1 de noviembre, fecha de la infausta noticia, confirman la vigencia de su pensamiento e ideas en el debate nacional.
A quien suscribe se le asignaron las tareas de confirmar la noticia, dentro de una distribución de responsabilidades partidarias en una comisión del PLD que coordinó el desaparecido Norge Botello.
Personalmente, conversé a las cinco de la mañana con Radhamés Gómez Pepín, director del vespertino El Nacional, adelantándole que los detalles de los funerales los ofrecería la dirección del PLD pasadas las ocho de la mañana en el centro médico donde se produjo su deceso, tal como se hizo.
En lugar de fallecimiento, en el Partido de la Liberación Dominicana hablamos siempre de su “partida”. «Fallecimiento» es un término jurídico y clínico que certifica el fin biológico, mientras que «partida» es un concepto espiritual realista que explica la permanencia de las ideas y las enseñanzas del ser declarado sin vida.
Se trata de un cuarto de siglo que podría significar olvido, lo que no ha sucedido en el caso de Juan Bosch.
En las escuelas, en las universidades y en la cultura, los aportes de esta gloria de las letras universales están presentes.
También el boschismo vive en la práctica del Partido de la Liberación Dominicana, siendo parte de su esencia como organización política.
Las enseñanzas éticas, la formación política y el legado ideológico de Bosch continúan vigentes y guiaron los gobiernos del PLD, como lo expresó el ex Presidente Danilo Medina el mismo 1 de noviembre de 2026.
Danilo afirmó que el profesor Juan Bosch sentiría un enorme orgullo por las transformaciones sociales realizadas por los gobiernos del partido que fundara en 1973.
Veinticinco años después, los aportes del profesor Juan Bosch se celebran y destacan, tales como el ejercicio ético de la política, su honestidad, austeridad y la coherencia entre el pensamiento y la acción, así como la defensa de los sectores populares y los valores democráticos.
Juan Bosch es un ejemplo de dignidad, y la dignidad nunca muere.






