Jueza Miriam German con voto disidente denuncia debilidades en acusación del MP

La presidenta de la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia(SCJ, Miriam Germán Brito, al manifestar su voto disidente con el fallo dictado al filo de la medianoche del sábado mediante el cual se varió las medidas de coerción a siete de los diez imputados en los supuestos sobornos de Obdebrecht en el país, hizo saber que el ministerio público tiene dificultades para probar la acusación contra los imputados y advirtió de que si no mejora en eso, “no tendrán éxito en un posible juicio de fondo”

La magistrada luego de que se leyera la sentencia y diera oportunidad a la jueza Esther Angelán Casasnova y al juez Hiroito Reyes para que expusieran sus desacuerdos, combinó la lectura de un documento y su exposición manifestando su disidencia.

“Se aprecia una dificultad probatoria que, de no ser subsanada en el curso de la investigación”, no augura un futuro esperanzador, se escuchó decir a la magistrada al final de la maratónica audiencia, que el país siguió con la cobertura de la televisora CDN

Como veterana juez adelantó que su decisión recibirá descalificaciones, rumores, insultos y hasta se dirá que la adoptó “por encargo”.

Sin embargo, expresó que mal juez sería ella si dejara de actuar conforme a la Constitución y las leyes “y, lo que es más grave, conforme a su conciencia frente a una sentencia que considera vulnera derechos fundamentales”.

«En mi ejercicio como juez tengo mi prenda más preciosa: un pequeño espacio en el cual soy mi propia dueña que no se lo sedo a nadie», indicó.

Justificó la variación de la medida de coerción a los imputados por considerar que los procesados no intentaron sustraerse a las actuaciones judiciales y comparecieron, incluso, cuando fueron requeridos.

Indicó que ese argumento la obliga a examinar aspectos probatorios que no son parte de lo ordinario de una medida de coerción y que a cualquier persona mínimamente preocupada por la suerte de este proceso le atormenta el aspecto probatorio.

Dijo que la mayor parte de las pruebas que dice tener el ministerio público es “fruto de delaciones premiadas que se han vertido en Brasil, pero una por una no contienen afirmaciones tajantes y precisas sobre actividades de los imputados”.

«Abunda en ´yo creo, me parece´ y, en algunos aspectos, una tajante negativa. Se señala la actuación de un supuesto intermediario, en este caso la persona que está procesada, pero, a aparte de la justificación para este procesado con respecto al concepto de los valores recibidos, no apreciamos que existen transferencias de dicho señor hacia otro procesado; es necesario aclarar que este argumento no significa que pongamos en duda la inocencia de ese procesado porque después de todo no hay una sentencia condenatoria», aduc Germán Brito en una crítica a la acusación presentada por el Ministerio Publico.

En su crítica a la acusación la jueza Mirian Germán Brito hace saber que pudo haberse redactado un documento con mayor rigor “bien podría haber aportado un documento con mayor rigor donde no se vieran situaciones como presentar un bien específico, como una vivienda como producto del lavado; lo que consta es que esa vivienda le fue incautada al propietario hace años, porque la adquirió con un préstamo y no pagó la cuota”.