La democracia dominicana tiene fuerza virtuosa en el PLD

Del 1 al 15 de julio de 2017 • No. 1701

Por Jesús Reyes Mota

Víctor Soto, quien fuera miembro de la seguridad del Partido de la Liberación Dominicana y de la escolta del profesor Juan Bosch, considera que la organización política debe seguir en el ejercicio de los valores que le dieron origen y que a su entender son los únicos que lo mantienen vivo, al tiempo de sugerir que se debe mejorar la relación del Partido con el gobierno.

A juicio de Soto no es el gobierno el que mantiene vivo al Partido de la Liberación Dominicana, sino las que denominas “las fibras de su sistema nervioso que van desde el cerebro hasta la punta de los pies del Partido, que se extiende hasta la puntita del ranchito más modesto del barrio y todas las enseñanzas y lecciones aprendidas”.

Afirma que puede rescatarse principios y adecuar los métodos de trabajos a los nuevos tiempos. “Aunque no lo fuera, tengo que decir que el PLD es rescatable. Por supuesto que es rescatable. En verdad el PLD lo que esta es vacacionando”, afirmó de manera enfática en la entrevista que concediera a Vanguardia del Pueblo.

Entiende que la democracia y la institucionalidad dominicana no tienen otra fuerza más virtuosa que la del PLD, puesto que es un partido formado en valores y que cuenta con una estructura formidable, magistralmente concebida, sobrellevada y desarrollada.

“La República Dominicana no resiste, no está en capacidad de asumir su destino inmediato y mucho menos a largo plazo sin el Partido de la Liberación Dominicana”, agrega Soto, primer secretario general del Comité Intermedio Simón Orozco y parte de los fundadores del también Comité Intermedio Celia Sánchez, ambos ubicados en el hoy municipio Santo Domingo Este.

Además de mejorar las relaciones partido-gobierno, señala que esta tiene que ser replanteada. “El Partido de la Liberación Dominicana no está siendo utilizado casi para nada, no está siendo empleado. Las tropas del PLD están ahí todas, intactas, y están formadas para las buenas prácticas de las luchas partidarias y para la práctica de gestión gubernamental”.

La explicación que ofrece es que con el tiempo se ha ido relegando al PLD, “al extremo de que ahora mismo son muy pocos los funcionarios, incluyendo del Palacio Nacional, que provienen de las entrañas peledeístas”.

Expresa que los peledeístas están en capacidad de conducir cualquier instancia partidaria y del Estado dominicano. “Son compañeros capaces de multiplicarse cada uno. Es muy diferente a lo que estamos utilizando; estamos utilizando personas, profesionales del sector privado, o peor, consultores, tecnócratas, especialistas en áreas científicas. Pero esa gente por muy buena voluntad que tengan y valores como tales, no están formados por este partido ni entienden este partido”, refirió.

En ese sentido, considera que es la militancia del PLD la que sabe dónde está el pueblo y cómo llegarle a él y las que realiza los esfuerzos concentrados.

“Cuando hay campañas electorales se hace un equipito swat, de élite, pero se tiene que acudir al Partido, es el Partido el que hace el trabajo”, enfatiza el exdiputado del Partido de la Liberación Dominicana.

Refiere que están obligados a hacerlo porque a la República Dominicana le conviene que el PLD siga gobernando para beneficio de los dominicanos y a favor del progreso y el desarrollo del país.

Considera, no obstante, que es tiempo de remozar y sacudir un poco las instancias de poder del Partido de la Liberación Dominicana desde las direcciones medias hasta el Comité Político.

Piensa que es necesario involucrar a los liderazgos locales y de base donde el presidente está ejecutando una obra, como era una costumbre, puesto que la estructura partidaria no tiene ninguna participación en ellas.

Sugiere que el éxito de las visitas sorpresa del presidente Danilo Medina tiene que ser aprovechado para empoderar al PLD de ese esfuerzo y así reforzar los liderazgos locales.

Destacó que las autoridades gubernamentales tienen que involucrar a los dirigentes del Partido. “Este partido tiene miles de hombres y mujeres que están formados para un montón de tareas y de iniciativas que contribuirían de manera significativa con el gobierno, llevarlo en los hombros y hacerlo más liviano”, agregó.

Víctor Soto conversó de manera amplia sobre su experiencia de muchos años al lado del Profesor Juan Bosch y de otros dirigentes del PLD, contando al equipo de Vanguardia del Pueblo que le entrevistó diferentes anécdotas que resaltan el liderazgo y cualidades humanas de nuestro líder histórico, que nos ofrece materiales para una próxima entrega.

El profesor Juan Bosch siempre actuó de acuerdo a sus principios, provisto de una gran sensibilidad humana, conciencia social y una prédica basada en sus acciones y ejemplos de vida, afirma el  compañero Víctor Soto.

Y para avalar lo dicho pasa a compartir una anécdota del “carro Lincoln Continental”, narrando que previo a la campaña electoral de 1990, la seccional del Partido en los Estados Unidos le regaló un carro Lincoln Continental americano, color negro, grande y confortable y que se lo estacionaron en el edificio de la calle César Nicolás Penson en donde el presidente del PLD compartía su vivienda y oficina en una segunda planta.

“Cuando llegamos, don Juan ve el vehículo y pregunta: ¿y ese carro?, y uno de los compañeros le dice: ese carro es suyo, —¿Mío?, ¿cuándo yo he pedido carro? Yo tengo un carro, expresa Bosch. El compañero le explica que ese es un carro que le donó la seccional de los Estados Unidos para que pueda realizar la campaña cómodo, agregando que es bastante amplio y hasta tiene una mesita en su interior con buena iluminación.

 

—Dile al que trajo ese carro que se lo lleve, instruyó don Juan. —Pero compañero presidente, ¿por qué usted no lo analiza?; es un carro grande pero no consume tanto. —Pero tú te estás volviendo loco; cómo tú piensas que yo, que me he pasado la vida rechazando ese tipo de carro para que los dominicanos no lo utilicen, porque son una máquina de consumir combustible, que son dólares que le consumen al país, y además, la ostentación de un carro así, que separa a sus propietarios de la población, de la sociedad, a estas alturas tú piensas que yo voy a montarme en ese carro; ¿tú te estás volviendo loco?”, cuenta Soto, agregando que se lo tuvieron que llevar y que terminaron negociándolo por otro vehículo modesto, que sí se usó.

Otras de las anécdotas que demuestran el liderazgo, valentía y decisión que tenía el Profesor Juan Bosch fue que una vez, al regresar de la casa de Domingo Mariotti, transitando por la avenida Sarasota, se encontraron con un accidente automovilístico y don Juan ordenó detenerse y baja a ver qué pasaba.

“Ve un hombre con las manos en la cabeza gritando y dando vueltas histérico, y pregunta Bosch ¿qué pasa? Le dicen que es que su esposa está dentro del carro y no la pueden sacar, y Juan Bosch reacciona como un resorte, agarra al hombre por los hombros, lo estremece y lo sacude y le dice: —Pero venga acá carajo, usted se está volviendo loco; ¿qué es lo que le pasa? El hombre le explica sollozando que su mujer está atrapada en el carro, y don Juan le recrimina diciéndole, —y ese es el esposo que tiene esa mujer; déjese de estar jimiqueando y compórtese como un hombre, carajo, que lo que usted necesita ahora es salvar a su mujer. Bosch organizó un operativo instantáneo. Por suerte apareció alguien con una pata de cabra y sacaron a la mujer”, refirió.

Reseña que el expresidente de la República le dijo a su escolta que acostaran a la mujer herida en el asiento de atrás de su vehículo y le ordenó a su chofer que la llevara a un centro médico en la avenida Máximo Gómez. “Se quedó ahí, de pie, hasta que llevaron a la mujer y lo fueron a recoger. Ese era Juan Bosch”, expresó un tanto nostálgico el exintegrante de su escolta.