Latinoamérica con las barbas en remojo

En un escenario propio del espectáculo político el Presidente de los Estados Unidos se trasladó a un teatro en Miami, en el Estado de Florida para anunciar la cancelación total del acuerdo de la administración anterior sobre Cuba.

El anuncio del todopoderoso jefe de Estado se produce pese a la oposición de una gran mayoría de norteamericanos que apoya la continuidad del acercamiento con la isla caribeña.
En un discurso animado por numerosas demandas injerencistas a la Republica de Cuba, Trump anunciaba la firma de una nueva política hacia la nación caribeña y ratificó la vigencia del bloqueo económico, comercial y financiero de 55 años, al cual , como se ha manifestado, se opone abrumadoramente la comunidad internacional.

Como se advirtió desde la campaña electoral el gobierno de Trump ha resurgido el estilo paranoico en la política de los Estados Unidos De nuevo se intimida y se mete miedo.

Tras considerar “terrible” y “equivocado”, el acuerdo arribado entre Raúl Castro y Barack Obama el nuevo inquilino de la Casa Blanca echó para atrás lo acordado que ponía fin a 55 años de hostilidad para ir definiendo, poco a poco, un nuevo perfil a unas relaciones entre vecinos.

En momento de apertura, el Presidente norteamericano vuelve a las restricciones, a las prohibiciones y hasta posible injerencismo que toda la región y el mundo rechaza.

Seguirá el impedimento a los norteamericanos realizar viajes turísticos a la isla y limitar el comercio, con el propósito de impedir que llegue dinero al Estado cubano.

También se aprobó la prohibición de transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías norteamericanas con empresas vinculadas con las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia y seguridad.

Ahora hay nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos contra Cuba en tiempo de agendas globales.
Este cerco económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba es un gran crimen contra la mas grande de las Antillas, confirmando la paranoia dominante en la gestión Norteamérica inaugurada en enero ultimo, que invita a los países de la región a poner sus barbas en remojo.