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Por: Carlos Manzano | Los países en vía de desarrollo, con cierto retraso respecto de los
países industrializados, se han visto obligados a tomar medidas
tendientes a reforzar su sistema científico-tecnológico, así como a
promover la vinculación entre la universidad y el sector productivo, con el
interés de prepararse para responder a los desafíos de la sociedad
moderna, y sobre todo, para estar en condiciones de integrarse a la
globalización de la economía mundial.
No cabe dudas que el nivel de desarrollo científico-tecnológico
determina, en gran magnitud, la capacidad competitiva de los países, en
la medida que contribuye a elevar la productividad de la mano de obra y
del capital. Las empresas logran ventajas competitivas, mediante la
utilización de innovaciones tecnológicas aunadas a nuevos métodos de
producción.
En la búsqueda del desarrollo económico, la mayoría de los países
latinoamericanos han venido adoptando estrategias equivocadas,
descuidando aspectos tales como el desarrollo educativo y cultural, la
ciencia y la tecnología, las cuales, han provocado en los países de la
región elevados niveles de desigualdad social y económica. Otra es, sin embargo, la realidad en la mayoría de los países
industrializados o de los países de industrialización reciente, quienes han
aprovechado, en mayor medida, la capacidad técnica-profesional y la
tradición de sus pueblos en cuanto a su creatividad y a su cultura.
Se han preocupado de la preparación de su población en el terreno
educativo, ligada al trabajo y a los avances de la ciencia y la tecnología, lo
que ha venido propiciando la vinculación entre la universidad y el sector
productivo, como un elemento que contribuye a la formación de sus
estudiantes, así como al desarrollo económico y social.
Una industria que tiene la presión de una creciente competencia
debida a la globalización de la economía y a los grandes avances de la
tecnología, se ve en la urgencia de responder al veloz ritmo de
crecimiento de las nuevas tecnologías e innovaciones.
Mientras que, la universidad se ve en la obligación de crear las
condiciones requeridas para responder a las necesidades que demanda la
sociedad en su conjunto y el sector productivo en particular, en la medida
que se identifica con los problemas económicos y sociales de su entorno.
De ahí que, la vinculación entre la universidad y el sector productivo
resulte un procedimiento susceptible de ser impulsado, por cuanto la
relación entre ambas instituciones contribuye a sus desarrollos y al
estímulo de la formación científica y tecnológica que los países en
desarrollo requieren para superar el atraso y la pobreza.
Lamentablemente en la República Dominicana, tanto la universidad
como el sector productivo han evitado cualquier tipo de relación tendiente
a impulsar o fortalecer sus relaciones.
Lo cual se ha debido, en lo que se refiere a la universidad, a los
temores de desvirtuar sus funciones sustantivas, y por parte del sector
productivo, a sus prejuicios respecto al carácter académico de los
universitarios, que los ubicaría alejados de la realidad del aparato
productivo.
La vinculación entre la universidad y el sector productivo debe
siempre sustentarse en una acción concertada entre ambas
corporaciones, en la que el Estado estaría llamado a cumplir un papel
importante, participando como elemento integrador del proceso de
vinculación.
Esta vinculación debería ser un proceso en el que todas las
empresas debieran participar, sobre todo, las pequeñas y medianas, ya
que dependiendo de sus tamaños y desarrollos se van generando nuevas
necesidades tecnológicas, que no están en condiciones de satisfacer en
forma oportuna y a bajo costo.
El objetivo de la vinculación, desde el punto de vista de la
universidad, debe entenderse como el mecanismo que ayuda a elevar la
calidad de la investigación y de la docencia universitarias y a lograr su
mejor integración con las necesidades sociales, así como un mayor nivel
de responsabilidad social.
Desde el punto de vista de la empresa, la vinculación tiene como
objetivo elevar su competitividad en el mercado a través del incremento
de la productividad de procesos que aseguren una mayor producción de
bienes y servicios por medio de la tecnología transferida desde la
universidad, que corresponde en la mayoría de los casos a innovaciones
tecnológicas que aseguran productos de mejor calidad y de menores
costos.
Aunque las universidades en República Dominicana no se
encuentran preparadas para asumir las tareas que demanda la
vinculación, debido al relativo desconocimiento que tiene del sector
productivo, está en condiciones de reconocer los beneficios que la
vinculación puede traer tanto para la universidad, el sector productivo, así
como para la sociedad en general.
La vinculación entre la universidad y el sector productivo es un
proceso que demanda, cada vez con mayor fuerza, la sociedad moderna,
como expresión de un concepto maduro de la función que ambas
instituciones pueden realizar en beneficio del desarrollo de los países.






