Con el estilo acostumbrado de la presente gestión de Gobierno se convocó a una rueda de prensa al Palacio Nacional anunciado catorce puntos que adelantan la cacareada y prometida reforma a la Policía Nacional.
Nuevamente se promete la instalación de cámaras de vigilancia en los cuarteles, en las patrullas motorizadas, mejorar la supervisión y monitoreo de los agentes, entre otros repetidos anuncios.
Se trata de una fórmula mediática que busca reducir la colectiva indignación en la sociedad por los dos jóvenes masacrados en destacamentos policiales en menos de 15 días y cinco en el último mes.
Desde el Gobierno se tiene que entender que ya la población no cree esas fórmulas mediáticas y de propaganda, ni en el uso de parches para reducir la indignación y rabia creada por un Gobierno que desde la campaña contaba con fórmulas para combatir la violencia y delincuencia y ha resultado todo lo contrario. Que de una vez se entienda. Ya la pava no pone donde ponía.


