Pobre nivel del debate político

Es muy lamentable el pobre nivel y la irracionalidad que ha alcanzado el debate político en nuestro país.

La reacción de un sector de la oposición política queriendo desmeritar las declaraciones de la publicista de Brasil Monika Moura, deja mucho que decir de los críticos impenitentes del PLD y el gobierno.

Con un audio que llegó al país por las facilidades electrónicas, la traducción al castellano desde el idioma portugués de lo declarado bajo un juramento de un juez lo dice bien claro que no hubo aportación alguna de la empresa constructora Odebrecht, ni de ninguna otra empresa brasileña, a campañas electorales en la República Dominicana.

Moura dijo que Odebrecht contribuyó en campañas en Panamá, Venezuela y Angola, pero NO en República Dominicana.

Justo en el momento en que llegaba al país los reportes de las declaraciones de la publicista, esposa de uno de los asesores de la campaña del candidato Danilo Medina, estaba reunido el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, organismo que no desaprovechó la oportunidad para respaldar al Presidente.

Atacado, vilipendiado por la oposición, Danilo Medina escuchaba paciente, consciente de todo aquello que se divulgaba, caía en el terreno de la especulación y la calumnia.

El Comité Político le restregó a los opositores que erraron el tiro y que sus infundados argumentos carecían de veracidad. Vulgares mentiras.

Pero la prudencia no es la cualidad que acompañe a determinados dirigentes de la acera opuesta al gobierno y al PLD.

Lo expresado, tratando de desmeritar lo dicho por la señora Moura, la insultaron, ultrajaron, vilipendiaron.

Todavía resuena la torpeza de un señor diputado que escondido en su inmunidad llegó a la obscenidad al referirse a la señora declarante.

Por el pobre nivel del debate de los políticos opositores y sus impropiedades en la forma de conducirse, le cabe aquella sentencia que expresa “No es más fuerte la razón porque se diga a gritos” o la que expresó algún tiempo un poeta: “El silencio es el signo de la sabiduría y la locuacidad es señal de la estupidez”