Preparando las tropas para nuevas batallas

Aprovechando las facilidades comunicativas desarrolladas por la tecnología, dirigentes del PLD, simpatizantes o votantes vierten sus opiniones y reclamos para que el Partido sea relanzado.

La coyuntura de la convocatoria al Comité Central para el 11 de marzo ha sido aprovechada para manifestar las aspiraciones y deseos de una organización efectiva y dinámica.

Se proyecta que con estas características se consolidaría la fortaleza orgánica para combatir los despiadados ataques de un sector opositor disgregado y de un segmento empresarial que se resiste a un pacto fiscal para mantener las cómodas ventajas de ganancias a partir del sacrificio de los que menos pueden.

Formal e informal, oficial y extraoficialmente compañeros y compañeras filtran sus opiniones sobre lo que se debe hacer en el Partido de Juan Bosch para transformarlo y dejarlo en condiciones de afrontar las batallas que se tiene por delante.

El instrumento para estos cambios está en las resoluciones del Octavo Congreso.

En los Reglamentos pendientes de aprobación, están las normas para aplicar lo que resolvió  todo el Partido reunido en Congreso.

Debemos escuchar, sopesar lo que se está planteando y acoger las recomendaciones oportunas.

Los de ahora son nuevos tiempos que imponen otras  actitudes y comportamientos en el ejercicio de la política.

Los consensos y las consultas, que han dado buenos resultados en el PLD, no tienen porque abandonarse.

Grandes expectativas se tienen con la reunión del Comité Político el día 6 de marzo y la del Comité Central del 11.

De estos encuentros se espera el renacer de la llamada tropa púrpura para los nuevos desafíos.