El pasado jueves 30 de marzo, se desarrolló la segunda reunión de los miembros del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana de la región Este, concluyendo así con las reuniones regionales de los miembros del máximo organismo del Partido de la Liberación Dominicana, con los miembros de las comisiones designadas por el Comité Político para socializar los proyectos de reglamentos, que conocerá el Comité Central en la reunión del 22 de abril.
Este encuentro realizado con el respeto y disciplina peledeísta aportó ideas y recomendaciones para relanzar nuestro Partido, aplicando las resoluciones del VIII Congreso Ordinario Comandante Norge Botello, como también aconteció con los ocho encuentros anteriores en toda la geografía nacional.
Las reseñas de estas reuniones y el seguimiento que dan los medios de comunicación confirman que el PLD tiene una agenda que lleva al pie de la letra y que por nada ni nadie tiene que desviar.
Esa agenda tiene por meta en lo inmediato, relanzar al Partido en este año 2017 en el que nos hemos propuesto retornar a la calidad de nuestros orígenes, ya que las seis elecciones que hemos ganado de forma consecutiva dice que contamos con la cantidad.
Es una agenda interna en donde como prioridad está la defensa al gobierno que encabeza el Presidente Danilo Medina. La mejor credencial que el PLD puede presentar a los ciudadanos y ciudadanas es una buena obra de gobierno, por ello nuestro apego y defensa a lo que se hace desde la instancia publica.
Desde el ámbito mediático se bombardea al PLD acusando a la dirigencia partidaria que en el caso de los supuestos sobornos en el país de la firma Obdebrecht el Partido no ha asumido posiciones. Nada más incierto y falaz. Desde un principio se ha reclamado que las investigaciones se profundicen y los cabezas del congreso, dirigentes del PLD, han acudido al Ministerio Publico a hacer los aportes requeridos para ayudar a las indagatorias.
En el fondo, como se ha hecho en otras ocasiones, al afirmar que no se ha hecho nada nos quieren endilgar unas fricciones internas que no existen, porque en verdad lo que quieren es, como dice la expresión popular, ponernos a pelear. Que esos sectores entiendan que ya el PLD se sabe ese cuento. Que vengan con otro a ver si contiene mejor humor.


