Sobre la practica de la política el patricio Juan Pablo Duarte decía “La política no es una especulación; es una Ciencia más pura y la más digna, después de la Filosofía, de ocupar las inteligencias nobles”
El otro Juan, el Profesor Juan Bosch explicó siempre que la Política era una ciencia y un arte “La política es una función de servicio, y por tanto eminentemente moral”.
En el padre de la patria y en el maestro de la política encontramos la pauta para el proceder de un dirigente político, que respete las reglas de esta ciencia.
En la actualidad ese quehacer cotidiano en Republica Dominicana ha sido permeado por personas sin vocación de servicio, que prefieren el insulto, la desconsideración ante que ceñirse a un ejercicio llevado con altura y respeto
Un debate con elegancia lejos del insulto y descalificaciones es una prueba de decencia entre competidores, cualidad que siempre admiraran y respetarán los pueblos.
Quien ha optado por la política debe ir a ese terreno libre de grosería y descaro, que es como enaltecería ese arte.
Las argumentaciones vacías, ausente de contenido, , han sustituido el hablar con claridad, que enamoró generaciones para hacer vida a lo interno de los partidos, contrario al sentir de los jóvenes de hoy, que rehúyen de la política y hasta la rechazan.
El político serio no necesita la mentira para convencer, así desnaturaliza las ideas y se descalifica como orientador o guía.
Lamentamos decirlo, la discusión política no se ha enriquecido; por el contrario, se ha empobrecido, porque no se ha registrado un comportamiento como mandan las circunstancias.
Estas reflexiones, usadas para el comentario en curso, las cerramos con otra enseñanza del Profesor Juan Bosch, que bien debe ser asimilada por nuestros compañeros y compañeras “La política justa es como la guerra justa y requiere, como ésta, la unidad de los líderes y la unidad del pueblo”.


