En el inicio de la semana el morbo se ha desbordado con el aparataje montado para conducir al palacio de justicia a los hasta ahora implicados en los sobornos de la constructora Odebrecht.
Contingentes policiaco-militares en edificios de apartamentos procurando personas, quienes solo con citarlos, estarían en pocos minutos en el lugar donde se le citara.
Por más que se aconsejó para que se evitara el espectáculo, este se ha montado, teniendo a muchos de los sediciosos en contra del gobierno frotándose las manos.
El ejercicio del derecho se ha desarrollado bastante en nuestro país, sabiéndose de antemano que se debe actuar asegurando todas las garantías a los mencionados.
Un abogado de un ex funcionario que se quiere imputar en el caso ha asegurado que éste no fue notificado previo a su apresamiento, lo que es una acción atacable en los tribunales.
No pretendemos con este comentario que se ofrezca trato privilegiado con estas personas, lo que si abogamos es que se asegure que el proceso se lleve con todas las de la ley.
Muchas preguntas vienen al caso partiendo del sustento de esta acusación que son las delaciones de ejecutivos de la compañía que dice que repartió dinero para soborno.
Al definir el termino sobornar se dice que es “corromper a alguien con dinero o regalos para conseguir de él una cosa, generalmente ilegal o inmoral”. Si culpable es el sobornado, lo debe ser también, quien soborna y en el caso dominicano no se cuenta con personas mencionadas como sobornante.
En este caso la Voz del PLD recuerda que la postura asumida por la organización es que la justicia actué libremente y sin ningún tipo de presión. Actuar libremente implica que los procesos se lleven con todas las de la ley.


