El Profesor Juan Bosch presentó al Patricio como un hombre de fe, al ser perseverante en su lucha y esfuerzos por convertir un territorio con una base humana tan escuálida podía llevarse a cabo una lucha en un nuevo Estado en América Latina. tal y como lo escribió en un artículo bajo su firma en enero del año 1983, que reproducimos
Para medir el papel de Duarte en la historia de nuestro pueblo tenemos que hacer con la imaginación un viaje hacia atrás por el tiempo que nos lleve a la capital dominicana de 1838, año de la fundación de la Trinitaria. Por esos días en Santo Domingo no debían vivir más de 3 mil personas, entre las cuales las mayores de 18 años no podían pasar de 1 mil 800, y en proporción a la de su capital era la población del país. Solo quien tuviera una fe de esas que mueven montañas podía pensar que con una base humana tan escuálida podía llevarse a cabo una lucha que culminara en la fundación de un nuevo Estado en América Latina.
Duarte tuvo esta fe, y también la capacidad política indispensable para reclutar y organizar seres humanos y para percibir, de manera instintiva, cuales, entre los que reclutaba, podían ejecutar los actos que conducirían a la creación del Estado que él había concebido.
Fue Juan Pablo Duarte quien ideó como debía quedar organizada y cómo debía funcionar La Trinitaria, y fue él quien atinó a darse cuenta de que entre los escasos pobladores de Santo Domingo de Guzmán había hombres como Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, que además de sentimientos patrióticos tenían las condiciones necesarias para convertir en hechos un sueño que parecía irrealizable.






