Camino, órgano impreso y desde un tiempo acá digital, de la Iglesia católica, editado en Santiago de los Caballeros, a propósito del inicio de la Semana Santa, hace un llamado a la reflexión para ir superando la crisis de valores que afecta la sociedad, la que se hace acompañar de cierta forma de violencia intrafamiliar.
En su editorial se alerta sobre acciones que procuran que el pueblo pierda la esperanza, afirmando que quienes así actúan están equivocados porque entre nosotros predomina mucho más la luz que la oscuridad.
La iglesia católica llama a los sectores políticos a que impulsen a sus seguidores a actuar con madurez, invita a las firmas licoreras a evitar que los lugares públicos se conviertan en bacanales.
Exhota , finalmente , a que se viva una Semana Santa en reflexión para superar la apatía e indiferencia que esta predominando en el comportamiento colectivo.
Vanguardia del Pueblo reproduce el Editorial del Seminario Camino:
Pueden ser santos
Llegan los días de Semana Santa. El tiempo es propicio para la reflexión y el recogimiento. Es el momento oportuno de encontrarnos con nosotros y con Dios. La Semana Mayor nos convoca a caminar con Jesús el trayecto más trascendente de la historia de la humanidad.
La Semana Santa 2016 encuentra al pueblo dominicano inmerso en una crisis de valores acompañada de brotes de violencia intrafamiliar, callejera y política. Se está perdiendo el respeto por la vida. Los signos de muerte que presenciamos a cada instante quieren sepultar la esperanza del pueblo que sueña y anhela un porvenir luminoso. Da la impresión de que diferentes sectores apuestan a que vivamos el Viernes Santo perpetuo, donde la muerte tenga la última palabra, pero se equivocan, porque es mucho más la luz que la oscuridad, y además, fuimos creados para ser felices.
Nuestro pueblo debe despertar, y aprovechar estos días santos para llenarnos de misericordia revestida de solidaridad permanente. Buscar la reconciliación con aquellos que nos hemos distanciado. Sentar las bases de un proceso electoral pacífico y respetuoso, fundamentado en ideas y programas de gobierno nacional y municipal.
Que durante estos días, los dirigentes políticos comprendan el papel estelar que deben jugar para lograr que sus seguidores actúen con madurez y sensatez, evitando episodios lamentables.
Que las casas licoreras no aprovechen la Semana Santa para llenar los espacios de esparcimiento y descanso de alcohol, haciendo de estos lugares un bacanal.
El pueblo dominicano necesita vivir esta Semana Santa con profundidad. Creyentes y no creyentes tenemos que revisar tantas acciones negativas que vemos a diario y que nos están alejando del mensaje de Jesús de Nazaret.
Es hora de levantarnos de la tumba fría de la indiferencia, la apatía y el conformismo que nos van atando, impidiéndonos avanzar hacia la resurrección.





