Si Abinader sigue…

Victor Grimaldi

Por: Víctor Grimaldi | La política en ocasiones es una operación aritmética. Se suma, se resta, se multiplica y se divide.

Un ejercicio de los últimos 60 años en la República Dominicana podría comprobarlo.

Son los años transcurridos desde cuando el 20 de diciembre en 1962 elegimos el primer gobierno democrático encabezado por Juan Bosch.

Desde 1962 al 1966, sólo en un cuatrienio, tuvimos dos elecciones, dos golpes de Estado, una revolución , y una invasión militar extranjera en el territorio nacional.

Libros publicados por Víctor Manuel Grimaldi Céspedes.

Los treinta años que siguieron al 1966 estuvieron signados por una accidentada experiencia de ejercicio de la democracia, con uniones y divisiones dentro de los partidos y alianzas de sus fracciones con sus contrarios.

El cambio de 1996:

El 1996 fue el comienzo de una nueva era del partidismo político dominicano, que consagró la unión de los dos líderes enfrentados en las elecciones de 1966 (Juan Bosch y Joaquín Balaguer), para levantarle la mano y llevar a la presidencia de la República al doctor Leonel Fernández.

En el 2000 ganó las elecciones Hipólito Mejía postulado por el Partido Revolucionario Dominicano, PRD, y cuatro años después retornó al Poder el doctor Fernández para gobernar hasta el 2012 postulado por el PLD.

La División:

La división del PRD facilitó la permanencia en el Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana, que en 2012 y 2016 llevó triunfante al Palacio Nacional a Danilo Medina.

Pero la lucha interna en el PLD entre los seguidores de Danilo y Leonel dividió al PLD en 2019, y el conflicto peledeísta favoreció el triunfo de Luis Abinader postulado por el Partido Revolucionario Moderno, PRM, y un conjunto de aliados.

El PRM fue la última de tantas divisiones ocurridas en el PRD a lo largo de la historia desde su fundación en 1939 en La Habana, Cuba. Fueron las alianzas y sumatorias con varios partidos y con la Fuerza del Pueblo, el partido creado por el expresidente Fernández al dividirse el PLD, las que dieron el triunfo al candidato del PRM en 2020.

Nadie cuestiona, cuando suma y resta, cuando multiplica o divide, en una operación aritmética, la validez del juicio de que Abinader fue favorecido con la piedra divisoria del PLD.

Ahora la pregunta es si las reglas de la aritmética continuarán siendo válidas en 2024, y si Abinader sigue…