Al parecer es un resabio de Mister Trump mandar a buscar la nueva embajadora en el país. La embajadora de EE. UU. no bien acabó de presentar credenciales y ya la llaman para consulta por los nexos del país con China. No bien participó en una cena en la residencia del Canciller y tiene que arreglar sus motetes, pues de Washington la mandaron a buscar. Resulta que Estados Unidos hace tiempo que tiene relaciones con China y ahora cuestiona que otros países sostengan relaciones con el gigante asiático. Además de resabio la decisión tiene algo de envidia y celo.


