GASTO E INVERSIÓN PÚBLICA

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Por: Pablo del Rosario | Estas líneas abordan dos conceptos centrales mediante los cuales el Gobierno realiza desembolsos de fondos públicos consignados en el Presupuesto General del Estado (PGE).
La ejecución exitosa del PGE depende de la calidad, la transparencia y la pertinencia de ambas partidas. Cuando el gasto no responde a necesidades reales o la inversión carece de planificación y control, los recursos públicos pueden verse afectados por prácticas asociadas al clientelismo, el populismo y otras manifestaciones de corrupción.
Esta realidad, además de propiciar servicios públicos deficientes en áreas como salud, educación, vivienda, agua potable y seguridad ciudadana, puede debilitar progresivamente la confianza institucional y aumentar la vulnerabilidad social del país. Por ello, cualquier comparación con experiencias regionales de crisis debe asumirse como una advertencia preventiva y no como una equivalencia automática.
En el caso de las obras de infraestructura, públicas y privadas, el riesgo aumenta cuando no se aplican con rigor los mecanismos de supervisión, fiscalización y control que corresponden a las instituciones competentes, entre ellas el Ministerio de Obras Públicas, los ayuntamientos, el Ministerio de Vivienda y Edificaciones, el Ministerio de Medio Ambiente y otros organismos relacionados.
Tomando en cuenta el riesgo sísmico al que está expuesto el país, resulta necesario que las autoridades asuman una respuesta más firme, técnica y sostenida. La preocupación se fundamenta en la persistencia de promesas incumplidas, debilidades de control y fallas institucionales que limitan la prevención efectiva de riesgos.
Frente a este panorama, se impone fortalecer la supervisión técnica de las obras, transparentar los procesos de contratación pública, exigir auditorías periódicas y garantizar que cada peso del presupuesto se traduzca en bienestar, seguridad y desarrollo sostenible para la población.
Los acontecimientos recientes en el hermano país de Venezuela deberían motivar una mayor atención y responsabilidad de las autoridades. Esperemos.