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Señala que 753,509 personas trabajan para el Gobierno y plantea reducir burocracia, y profesionalizar la administración pública.
El economista Juan Ariel Jiménez, miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), advirtió que el crecimiento de la nómina pública en República Dominicana no se ha traducido en una mejor calidad de los servicios que recibe la población.
En su artículo “Una nómina grande para resultados pequeños”, publicado en el Listín Diario y Vanguardia del Pueblo, señaló que, según datos del Banco Central, en el primer trimestre de 2026 había 753,509 empleados del Gobierno, equivalentes al 14.6 % de todos los trabajadores del país.
“Dicho de una manera más sencilla: 1 de cada 7 personas que trabaja en República Dominicana lo hace para el Gobierno”, expresó Jiménez.
Recordó que en 2019 los empleados públicos representaban el 13.7 % de los trabajadores, mientras que actualmente el país se colocaría entre las naciones latinoamericanas con mayor peso del empleo estatal.
Agregó que los trabajadores públicos representan aproximadamente el 29.1% de todos los empleados formales del país.
“En pocas palabras, casi 1 de cada 3 dominicanos que ha conseguido un empleo formal lo ha hecho entrando a la nómina del Estado. Nuevamente quedamos entre los países de América Latina con mayor peso del empleo público”, precisó el dirigente peledeísta.
Jiménez cuestionó que ese elevado gasto no tenga correspondencia con los resultados obtenidos en áreas esenciales como educación, salud y electricidad.
“Tenemos una combinación bastante peculiar: un Estado caro y servicios públicos deficientes”, afirmó.
El economista planteó que una verdadera reforma del Estado debe determinar cuáles instituciones son necesarias y cuáles pueden ser eliminadas, fusionadas o sustituidas por mecanismos más eficientes.
También propuso fortalecer la carrera administrativa y seleccionar mediante concursos profesionales los principales cargos técnicos en áreas como educación y salud, evitando que los cambios políticos provoquen la sustitución constante de personal capacitado.
Jiménez aclaró que no se trata de responsabilizar a los servidores públicos ni de reducir empleados indiscriminadamente, sino de enfrentar un modelo burocrático que, a su juicio, consume cada vez más recursos sin producir resultados proporcionales.
Concluyó advirtiendo que la economía dominicana no puede continuar financiando mediante impuestos y deuda un crecimiento burocrático descontrolado.
“Menos, es más, y en nuestro caso menos empleados públicos posiblemente llevarían a más resultados”, sostuvo.






