Con una nota refrescante, que despeja un panorama nebuloso de preocupación ciudadana, ha iniciado el 2018, se trata del anuncio del acuerdo entre el Colegio Medico Dominicano (CMD) y el gobierno, que pone fin a un tema problemático en la agenda del sector salud.
Se decidió aumentar el salario pendiente del 25% a unos 400 médicos. El Servicio Nacional de Salud (SNS), representando el gobierno, acogió el tema que desde hace varios meses mantenía en crisis a esos sectores.
Y como muestra del interés existente para despejar cualquier tipo de situación anómala, se constituirá una mesa de trabajo con reuniones mensuales para tratar la cotidianidad y los problemas que surjan.
Ha quedado demostrado que el diálogo es la mejor vía para llegar a acuerdos entre las partes y en el caso en cuestión para la ciudadanía, que ha sido la afectada con la convocatoria a paros de los servicios de salud sin sentido alguno, abusando de un recurso de defensa de gremios y sindicatos.
Las paralizaciones en los servicios a una población necesitada son métodos rancios e insensatos, que afectan a los más pobres, una notoria violación al derecho del pueblo a recibir atenciones de salud.
Ahora, sin la obstinación de la gestión anterior en el gremio de los médicos dominicanos, se ha arribado a un acuerdo que ha sido ampliamente saludado por los sectores nacionales.
Ponderamos la nueva postura en la dirección del gremio de los profesionales de la salud, que sin renunciar a su rol crítico frente al Estado, ha sido receptiva y comprensiva al tiempo de resaltar la firme voluntad de las autoridades para que se arribara a acuerdos definitivos y se despejara cualquier duda sobre lo firmado.
Lo pactado garantiza el derecho ciudadano a una salud integral, como se contempla en la Ley Sustantiva, en la que se establece que el Estado debe velar por la protección de la salud de todas las personas.




