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Por: Héctor Olivo | Con una publicación sorpresiva de una resolución, la Dirección de Impuestos cambió drásticamente las reglas con el precio a pagar al Impuesto de Circulación Vehicular (ICV), conocido como marbete, para el período 2026-2027.
La Dirección de Impuestos Internos (DGII), mediante otro “palo asechao” establece que los vehículos fabricados hasta el año 2021, inclusive, pagarán RD$2,000, lo que representa un aumento de RD$500.00, lo que representa un aumento de RD$500.00; mientras que los dueños de unidades fabricadas a partir de 2022 tendrán que desembolsar RD$4,000.
Un amplio abanico poblacional ha reaccionado airado con esta decisión del Gobierno del PRM, considerando que la medida es un golpe directo al presupuesto familiar en medio de un contexto de alta inflación y combustibles costosos.
Desde el Gobierno se argumenta que el ajuste está plenamente justificado, dado que las tarifas tenían diez años congeladas (desde 2016) y la inflación acumulada en ese período supera el 58%. Un argumento invalido en una gestión que se ufana de decir que tiene los niveles inflacionarios controlados.
Se trata de miles de millones de pesos, cuando se cuentan los muchos quinientos que los usuarios deben pagar por el sobreprecio de un impuesto.
Cuando le sumamos a esto el aumento de los combustibles, la factura eléctrica, los precios de la comida y los servicios, las cosas se extreman, por eso las reacciones airadas de la gente.
En las reacciones se incluye la advertencia de los sectores barriales, sindicales y comunitarios de que se lanzarán a las calles para reclamar la eliminación de lo que califican como una «medida anti pueblo».
Es un nuevo golpe que recibe el pueblo para desfondar sus bolsillos. ¡Que caro le ha salido a Republica Dominicana el dichoso cambio¡






