Discurso contradictorio y poco creíble

Por: Héctor Olivo | A propósito de la rendición de cuentas, que es como ha sido designado el compromiso constitucional de los jefes de Gobierno de acudir ante la reunión conjunta de diputados y senadores a presentar las memorias del año anterior y acompañar la misma con un discurso, más que cuentas, pareció cuentos

Desconozco si las memorias se depositaron, ya de eso debe encargarse el equipo de ejecutivo responsable, aunque el discurso sí se pronunció con una amplia cobertura periodística en la mayoría de los casos con expresiones laudatorias, aunque las cuentas rendidas terminaran en cuentos.

Objetivamente se trató de una pieza cansona, saturada de términos y frases manoseadas en busca de aplausos, poco sincera y llena de contradicciones con la realidad.

Dista mucho de la verdad lo que se dijo del sector agropecuario, de la salud, de las construcciones de obras, de la seguridad ciudadana, de la economía, la educación.

Por igual en el suministro de alimentos y sus precios, de las viviendas, la reforma policial, la inversión pública, el turismo, el sector eléctrico y otras tantas áreas que han caído por su peso, dejando en evidencias que se trató de un discurso plagado de mentiras y nuevas promesas, que también se incumplirán, como ha sido la costumbre en estos años de gestión del PRM.

Se presentó nuevo show, acompañado de un departamento de aplausos, quizás para resaltar lo que el mandatario no pudo hacer con una pobre oratoria, pese a los múltiples ensayos y lectura y relectura de la pieza.

Notorio en varios de momentos de la exposición como el jefe del Estado se exaltaba, gritaba y desconectaba sus ademanes con el punto tratado como en el caso de la salud que ameritaba comedimiento, en cambió se observó una sobreactuación, como si estuviera en una pelea.

Sobre modular, gritar, desentonar, son errores inaceptables en un discurso, eso lo saben los asesores y consultores que cobran altas suma de los dineros del pueblo. La agresividad es enemiga de un mensaje que procure convencer y ser creíble.