Dominicanos que estaban residiendo ilegal en diferentes naciones, están regresando masiva y voluntariamente a su país, más del sesenta por ciento de ellos con cartas de ruta otorgadas por las autoridades consulares criollas. La mayoría están llegando desde Venezuela, Puerto Rico, Panamá, San Martín, Martinica, Guadalupe y España y muchos de ellos aseguran haberse cansados de pasar calamidades y de tener que vivir escondidos e impedir de ser detenidos de mala manera, por los servicios de Inmigración. Ese tipo de noticias nos hace recordar aquel mensaje hecho merengue que lleva por título la miseria


