Mucho Calor y Apagones

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Por: Héctor Olivo | El informe del INDOMET, al caer la tarde del viernes 3 de julio, pronosticaba temperaturas calurosas en gran parte del país debido a la época del año.

La humedad ambiental y la llegada de partículas de polvo del Sahara también favorecen una mayor sensación térmica.

Sin embargo, los parámetros del pronóstico meteorológico se quedan solo ahí: en la observación científica de las variables climáticas.

Con total autoridad, la población agregaría un factor extra que aumenta considerablemente el sofoco: los apagones.

Los cortes eléctricos han vuelto con todas las incomodidades que generan, sobre todo en una temporada tan calurosa.

Reportes de corresponsales provinciales y de las principales ciudades denuncian largas horas de suspensión del servicio.

Esta situación agota las baterías de los inversores en los hogares de clase media y consume los combustibles de las plantas eléctricas en los residenciales de clase alta.

Ante la falta de energía, los abanicos se sustituyen por pedazos de cartulina que la gente agita con las manos, tratando de mover el aire para amortiguar el calor.

Las horas de descanso se ven gravemente afectadas, lo que obliga a hombres y mujeres a levantarse soñolientos, agotados y de mal humor, afectando su rendimiento laboral y estudiantil.

Además, en los hogares y comercios, los alimentos que requieren refrigeración se descomponen, provocando notorias pérdidas económicas que golpean con fuerza a los pequeños negocios.

Llegó el verano con temperaturas extremas, y con él, regresaron los apagones.

Es válido recordar que el año pasado la gerencia del sector eléctrico presumió avances en la reducción de pérdidas, renovación de redes y mejoras en infraestructura que supuestamente disminuirían los cortes. Sin embargo, ha ocurrido todo lo contrario.

El panorama es muy similar al de un Gobierno que prometió un cambio que ha resultado de mal en peor.