Las decisiones adoptadas en la reciente reunión del Comité Político marca la agenda que ha de seguir el Partido de la Liberación Dominicana para los próximos días que puntearán su relanzamiento, ya concluido el proceso electoral con un contundente triunfo en las urnas.
Es un reto partidario consolidar la organización como fuerza política, más allá de las coyunturas electorales en las que con experiencia, planificación y templanza hemos creado una verdadera maquinaria de triunfos.
Una gran fortaleza demostrada en seis triunfos electorales consecutivos obteniendo más de un cincuenta por ciento de los votos validos emitidos, que contrastan con la inactividad en los años no electorales.
Las conclusiones aquí presentadas se vieron en el diagnóstico que hiciera el propio Partido en el curso de su VIII Congreso Ordinario Comandante Norge Botello; evento que procuró los remedios al malestar diagnosticado.
En las conclusiones y resoluciones del magno evento partidario, en los quince ejes temáticos que abordó, se trazaron directrices para nuevas estructuras orgánicas y para la relación del Partido con el gobierno y la sociedad. Se ajustaron Los Estatutos y la Declaración de Principios, se otorgó un nuevo perfil a las Comunicaciones y a la Formación Política, se le otorgaron responsabilidades a todos los dirigentes, entre otras tantas cosas.
Todas estas resoluciones en el que se considera el tercer congreso relevante del PLD, solo después del Constitutivo, Juan Pablo Duarte y VI, Profesor Juan Bosch, quedaron en suspenso porque nos adentramos a un proceso eleccionario interno y luego a una intensa campaña con miras escoger las autoridades en una carrera electoral bastante compleja con tres niveles de elección.
La entrega de los certificados a las autoridades electas marcan el fin del proceso electoral en nuestro país, y en el Partido de la Liberación Dominicana, la señal de partida para reorganizar nuestras filas y aplicar las transformaciones necesarias para responder a los requerimientos del nuevo sistema de partido que demanda el siglo 21, que agota ya una segunda década.
El Comité Político ha trazado las directrices designando varias comisiones. Una para reactivar los proyectos de Ley de Partidos Políticos y Reforma a la Ley Electoral, con la normativa común a las agrupaciones políticas y al sistema electoral, una segunda comisión para retomar las resoluciones del VIII Congreso Ordinario Comandante Norge Botello y una tercera con fines disciplinarios, que tanta falta hace.
El trabajo de estas comisiones tiene que contar con el aval de los organismos partidarios para que sus recomendaciones sean viables y aplicables. El PLD de ayer y el de hoy tiene un compromiso con nuestro fundador y líder histórico, el Profesor Juan Bosch, volver a la calidad ya que contamos con la cantidad.




