UN ACTO A LA MEDIDA DE SU VALÍA, COMPAÑEROS

Por: Daniel Cruz | Las personas necesitamos estímulos de manera permanente. Todos lo necesitamos. Los interesados y los desinteresados; los ambiciosos y los que consideran que no ambicionan nada; los soberbios y los arrogantes, y los humildes y los modestos. Todos, absolutamente todos necesitamos estímulos. El determinar lo que estimula a cada quien es otra cosa. A algunos quizás los estimule el dinero, a otros la fama, a los de más allá el reconocimiento personal, el ganar autoridad, a los de acullá tal vez simplemente la sensación del deber cumplido. No importa si el propósito sea egoísta o altruista, ni el poder y la autoridad que se tenga, ni lo pequeño que se considere el individuo o lo consideren los demás,