Nunca se está lo suficientemente preparado contra la fuerza de la naturaleza. Las poderosas olas producidas por un tsunami, las sacudidas de un terremoto y las lluvias y los fuertes vientos de un huracán siempre podrán echar abajo los ingenios con que se procure evitar sus efectos. Sin embargo, esto no significa en modo alguno que las sociedades y sus dirigentes se limiten a recibir el fenómeno que les amenace sin tomar las precauciones necesarias para mitigar sus potenciales efectos.
El paso por la costa norte del país del huracán Irma ha servido, entre otras cosas, para poner de relieve lo importante que es el actuar con previsión en estas circunstancias y el tipo de liderazgo con que cuenta el Partido de la Liberación Dominicana.
Respecto al primer caso, se destaca la preocupación del presidente Danilo Medina, quien desde el anuncio de la posibilidad del paso del fenómeno atmosférico por el país se puso al frente de los organismos que componen la Comisión Nacional de Emergencia y convocó de inmediato a sus integrantes a una reunión de coordinación de acciones. Durante el jueves 7 de este mes, para cuando estaba previsto el paso de Irma, y el día siguiente el gobierno se mantuvo en sesión permanente, preparado ante cualquier eventualidad y para responder oportunamente a la población luego del paso del huracán. Aunque no se dijo así, parecía que las autoridades se estaban guiando con la expresión popular según la cual “es mejor precaver que lamentar”.
En relación con el segundo caso, el Comité Político del Partido trató en la reunión del día 4 la situación de amenaza en que se hallaba el país por el fenómeno atmosférico y decidió llamar a su militancia y dirigencia para que estuvieran prestas a sumarse a las labores de socorro y solidaridad en caso de que el huracán Irma nos impactara.
Es cierto, ni la previsión de las autoridades ni la vocación de servicio del Partido fueron los que impidieron que esta amenaza impactara al país con la saña con que lo hizo en algunas islas del área y en países como Puerto Rico y Cuba. En esto lo determinante fue el azar. Sin embargo, pusieron de manifiesto el criterio con que se gobierna y la buena disposición de un partido que fue fundado para servir a su pueblo en cualquiera circunstancia.
El balance preliminar indica que Irma ocasionó más de once mil personas desplazadas de manera preventiva a albergues oficiales y a casas de familiares y amigos a causa de las lluvias; la destrucción de 103 viviendas, otras 2,238 resultaron con daños de diferentes magnitudes, y 17 comunidades quedaron aisladas. Ante esta situación, el gran mérito que hay que reconocer es que pese a la cantidad de personas movilizadas y los daños materiales, no se reportaron víctimas mortales. En esto ha tenido que ver mucho la madurez alcanzada por la población y la previsión con que actuaron las autoridades, encabezadas por el presidente Danilo Medina.
Ahora nos queda tirar para adelante; que la mano solidaria del gobierno llegue a los afectados que la necesiten y que el Partido de la Liberación Dominicana se mantenga solícito en las zonas donde se sintió más la presencia de Irma.



