El 27 de febrero de este año fue una fecha especial para los dominicanos y las dominicanas. Ese día se conmemoró el 174 aniversario de la proclamación de la independencia nacional y tuvo efecto la ceremonia de rendición de cuentas del presidente Danilo Medina, quien por quinta vez compareció ante la Asamblea Nacional para depositar las memorias de los diferentes ministerios en que se ha organizado el gobierno para su mejor desenvolvimiento y dijo el discurso con que las acompaña, por disposición de la Constitución dominicana.
La mirada a nuestros orígenes, a los afanes de nuestros próceres, y dentro de ellos a los padres fundadores, por crear, primero, y defender, luego, el Estado dominicano constituye uno de los beneficios que se derivan de la conmemoración de tan significativa efeméride, sin lugar a duda la más trascendental del país. Por eso la especialidad de la fecha y el significado que le damos los dominicanos y las dominicanas.
Asimismo, la conmemoración nos proporciona la oportunidad de renovar el compromiso por preservar nuestra identidad nacional y el de trabajar para que nuestra bandera siga ondeando cada vez más alto y más gallarda.
Precisamente en esa dirección obra el segundo acontecimiento que se desarrolló en tan significativa fecha; nos referimos a la rendición de cuentas del presidente Danilo Medina. Y es que la patria no es una abstracción, sino una realidad que debe ser alimentada cada día, con el trabajo engrandecedor de cada uno de sus buenos hijos.
Conforme lo dicho por el mandatario en su discurso de rendición de cuentas el país es autogestionario en la producción de los alimentos que consume, pues está generando el 80 por ciento de los que necesita. Por nueva vez la economía tuvo un desenvolvimiento ejemplar, con un crecimiento de 4.6% del PIB y una inflación de apenas el 4.2%. El peso dominicano tuvo una depreciación 3.3 por ciento, menor a lo estimado en el presupuesto del 2017.
En los trece años seguidos que ha gobernado el Partido de la Liberación Dominicana la economía del país se ha caracterizado por ese comportamiento, lo que ha ocasionado que los dominicanos nos hayamos acostumbrado a él y en ocasiones muchos pierdan de vista su importancia. Motivado por esa situación el presidente Danilo Medina expresó que quizás por eso las cifras bajas de inflación no parezcan tan importante; sin embargo —dijo—, “si miramos atrás en nuestra historia o si vemos las dificultades por las que pasan o han pasado otros países hermanos de América Latina, con tasas de inflación de 2 y 3 dígitos, comprenderemos por qué es tan importante mantener una baja inflación”.
Pero los logros no se limitan a esos aspectos. En materia de empleo, por ejemplo, en el año evaluado se crearon 120,237 puestos de trabajo adicionales, lo que sumado a la mejoría salarial de sectores como el de los maestros, la policía, los agrónomos, entre otros, crean un propicio ambiente de paz social que ha tenido, a su vez, resultados benéficos como el del incremento de la inversión externa en más del 48%, alcanzando la cifra de 3,570 millones de dólares.
Sobre esas cosas y muchas más habló el presidente Danilo Medina durante unas dos horas. Cubrió las principales áreas de la vida nacional, en todas las cuales el PLD ha dejado su impronta inconfundible, y cuyos logros no nos detendremos a detallar ahora porque aquí no hay espacio para ello y porque el lector los puede ver en otra parte de esta edición. Ahora sólo diremos dos cosas: primera, con realizaciones como las impulsadas por el gobierno del PLD en el año 2017 la patria se hace más grande y más fuerte; y segunda, como lo dijo el presidente, este año, el 2018, será de compromisos cumplidos, de realizaciones y de nuevas iniciativas; en definitiva, será un año para el optimismo, la esperanza y la confianza.
Los peledeístas apostamos a eso, y de ningún modo perdemos esa apuesta.



