Un partido de grandes éxitos

 

El Partido de la Liberación Dominicana es una organización exitosa. Así lo demuestra su historia; la de atrás, la de sus inicios, y la reciente, la de los triunfos electorales consecutivos y en primera vuelta.

Algunos se han empecinado en no ver esa realidad. Sin embargo, la historia los desmiente. Y como hemos dicho en otras ocasiones, los hechos, siempre intransigentes, testarudos, se empeñan en recordarles la característica intrínseca de exitoso que tiene el PLD.

El desenvolvimiento electoral del Partido es un aspecto importante de su existencia que demuestra de manera fehaciente lo que venimos diciendo. Desde su participación en el primer proceso electoral, en el año 1978, cuando apenas obtuvimos 18 mil 375 votos, menos del 2% de la votación general, hasta los 2 millones 313 mil 704 votos (50.24%) obtenidos solo, sin aliados, en las más recientes elecciones, las de  2016, pues con los aliados la votación se elevó a los 2 millones 843 mil 956 (61.76%), el PLD ha puesto de manifiesto que es la organización más exitosa de la historia del país desde el punto de vista electoral.

Pero también nuestro Partido ha sido exitoso en su condición de responsable de la Administración pública. Ya mucha gente ha olvidado el viacrucis que se debía padecer para conseguir la licencia de conducir, pagar la placa o la revista del auto y hasta para cambiar el cheque en que se materializaba la paga de los empleados públicos. Todo eso ha sido resuelto gracias a la incorporación de la tecnología al servicio público lo que, a su vez, ha sido posible por el desarrollo de la educación técnica en el manejo de la computadora, cuyo estudio se inicia en la propia escuela. Esto ya se ha hecho tan cotidiano, lo hemos interiorizado de tal modo a nuestra vida social e individual que con frecuencia no reparamos en su existencia y, por ende, ya no recordamos que hubo un tiempo, no  muy lejano, en el que todo eso era una aspiración, un propósito; aspiración y propósito que el PLD hizo realidad desde el gobierno.

¿Cuántos pesos invertía un joven que residía en Villa Mella o en Gualey para ir a la universidad estatal, cuánto invertía en tiempo antes de la habilitación de las dos líneas del Metro de Santo Domingo? Invirtamos las preguntas: ¿cuánto se ahorra ese joven en dinero y tiempo para llegar ahora a la mencionada universidad? Es obvio que mucho si lo vemos como gasto mensual y mucho más si lo vemos como gasto anual. Indudablemente que las líneas del metro y las cabinas del teleférico han venido a darles calidad de vida a nuestros conciudadanos a la vez que un aumento indirecto de ingresos.

¿Qué significa para la vida de nuestra gente la estabilidad macroeconómica de que ha disfrutado el país?, ¿el clima de estabilidad de que se goza bajo la dirección del PLD? Es difícil de cuantificar, pero debe representar mucho para nuestra gente de manera directa e indirecta. Tanto, que lo mejor sería no averiguarlo perdiéndolo.

No hay un solo aspecto de la vida social del país que no haya ido impactado de manera bienhechora por el PLD gobernante. Por eso no nos extrañó cuando el señor Nguyen Duc Loi,  ministro de Estado de Vietnam y miembro del Comité Central del Partido Comunista de su país, calificó a nuestro Partido de organización exitosa que ha sabido ganarse la simpatía del pueblo  encabezando gestiones de gobierno que han impulsado el desarrollo y el progreso del país.

Ya eso lo sabíamos, como lo sabía la mayoría del pueblo dominicano; esa mayoría que nos ha apoyado en las últimas seis elecciones y que está presta a apoyarnos en las próximas. De eso que no le quepa duda a nadie.