A dos años de un gran  triunfo electoral

EDITORIAL

El 15 de este mes se cumplieron dos años del gran triunfo del Partido de la Liberación Dominicana y fuerzas aliadas en los comicios de 2016. Se trató de una victoria contundente en primera vuelta, en la que sufragaron 4 millones 708 mil 746 dominicanos.

De esa votación el Partido de la Liberación Dominicana y aliados obtuvieron 2 millones 847 mil 438 votos, para un 61.74%, en tanto que el Partido Revolucionario Moderno y aliados alcanzaron la cantidad de 1 millón 613 mil 222 votos, para un 34.98%. En ese proceso hubo 96 mil 783 votos nulos, y cero votos observados.

Era la confirmación por el soberano, el pueblo dominicano, sin intermediario, de que estaba conforme con las gestiones de gobierno que el Partido había venido desarrollando, primero con el compañero Leonel Fernández (2004-2008 y 2008-2012) y luego con Danilo Medina (2012-2016).

Y no se equivocó  el pueblo. El crecimiento  de la economía reportado en el año 2017 fue de 4.6, con una inflación dentro del rango proyectado: un 4.2%. Y lo más importante: la pobreza se redujo de 39.7% a 25.5%.  En año 2017 no hubo un sector en que el gobierno no dejara su impronta bienhechora.  En materia de empleo, en ese año se crearon 120,237; en financiamiento el Banco Agrícola facilitó crédito por  22,000 millones de pesos, a una tasa anual de 8% y en algunos casos de 5%.

El crecimiento económico en el primer trimestre de este año 2018 —del que se tienen datos— fue de 6.4%. También con un control de la inflación a los niveles proyectados.

Sabemos que todavía falta mucho por hacer, sobre todo porque el país no es una foto sino un ente vivo. Por ejemplo, todos los días nacen niños que requieren asistencia desde antes de ver la luz; otros alcanzan edad escolar y hay que garantizarles educación; todos los años jóvenes llegan a la edad laboral y hay que darles la oportunidad de hacerse de un trabajo; otros se casan y necesitan vivienda; en fin, hay una deuda social histórica imposible de saldar en un año, en dos, en cuatro, en diez… porque cada logro se ve contrarrestado con las exigencias propias de una sociedad en crecimiento permanente; sin embargo, se trabaja en eso, como lo indican las estadísticas presentadas y las que llevan organismos nacionales e internacionales independientes. Y eso el pueblo lo sabe.

Precisamente por esa razón los dominicanos, que han aprendido a separar el grano de la paja, y, como decía nuestro compañero don Juan, conocen al tuerto dormido y al cojo sentado, no les hicieron caso a los cantos de sirena que les entonaron nuestros adversarios y se decidieron por la estabilidad macroeconómica, el crecimiento de la economía en democracia; por el desarrollo institucional, en fin por la preservación de lo conquistado y la seguridad de su engrandecimiento.

Los dos años transcurridos y lo que hemos hecho en ellos desde el gobierno nos proporcionan la perspectiva para apreciar lo correcta que fue la decisión del pueblo dominicano. Además, para aquilatar en su justo valor el nivel del compromiso que los peledeístas y nuestros aliados tenemos con él, con el pueblo. Por eso, precisamente, con el puño de la mano derecha en alto y la palma de la otra mano colocada sobre la parte del pecho donde se halla el corazón les decimos a los dominicanos y a las dominicanas que seguimos para adelante, sin defraudarlos, en procura de lo que aún nos falta para que nos sintamos orgullosos de haber nacido y crecido en esta tierra querida por todos.