Del 1 al 15 de diciembre de 2017
El Partido de la Liberación Dominicana cumplió el 15 de este mes 44 años de existencia. Muchas cosas han acontecido tanto en el país como en el exterior en los casi 9 lustros transcurridos desde el día en que realizamos, con Juan Bosch a la cabeza, nuestro congreso constitutivo. Entre los acontecimientos internacionales se destacan el final de la guerra fría y el colapso del bloque socialista, así como la unificación de gran parte de Europa en la denominada Comunicad Económica Europea. De manera específica, en América, pese a unos esporádicos intentos de brotes en algunos países, ha sido superada la época de las dictaduras militares y civiles, y nos hallamos en la etapa del afianzamiento de la democracia. En el aspecto económico sobresale el desarrollo de un nuevo modelo dentro del capitalismo, como lo es el fenómeno que algunos denominan nuevo neoliberalismo y el de la globalización.
En nuestro país, República Dominicana, hemos visto en estos 44 años el fortalecimiento del sistema democrático y la desaparición de nuestros grandes líderes, lo que ha motivado la transición en el liderazgo partidario, de manera exitosa en el caso de nuestra organización, y no tanto en el de las demás. También hemos asistido al fortalecimiento de nuestras aún débiles instituciones y a la apertura del país con una participación decisiva en el plano internacional. En el aspecto material, el rostro de la república ha sido transformado con el desarrollo impresionante de su infraestructura, sobre todo en nuestras grandes ciudades.
Hacemos referencia, así sea de manera enunciativa a estos cambios, porque de una forma u otra han tenido alguna incidencia en la vida de la organización. Por ejemplo, nadie puede negar el impacto que tuvo en el quehacer de todas las organizaciones políticas el final de la guerra fría y la disolución del bloque socialista. En el caso del PLD, tuvimos la experiencia de la masificación del partido, la cual con el acierto de lograr la transición del liderazgo de Bosch, con su muerte, a uno colectivo, nos permitió el ascenso al poder por vez primera en 1996, 23 años después de la fundación de la organización.
Vista con la perspectiva que nos dan los 44 años transcurridos, la existencia del Partido de la Liberación Dominicana nos traza la siguiente línea ascendente (no sin algunos tropiezos, como los de 1994 y 2000) identificada, a modo de referencia, con las fechas siguientes: 1973-1978, fundación, desarrollo y difusión del partido y sus símbolos, con el propósito de convertirlo en una institución nacional; 1979-1986, su conversión en una fuerza mayoritaria, con la consecuente superación del bipartidismo existente hasta ese momento; 1987-1996, ya madura, la toma del poder; 1997-2017, solidificación en su calidad de fuerza hegemónica y su conversión en la más formidable maquinaria electoral del país.
Esa ha sido, en líneas generales, la historia del Partido desde su fundación. Nos resta ahora seguir apostando al liderazgo colectivo, a su desarrollo institucional, lo que implica el cumplimiento de los acuerdos y reglas de juego, y, sobre todo, la conservación de su esencia ajustada a las exigencias de la época en que han devenido el país y el mundo en los últimos casi cincuenta años.
La tarea no es fácil. Sin embargo, lo que hemos logrado en tantos años de batallar, por un lado, y la madurez de nuestro liderazgo, por el otro, son la mejor garantía de que lo lograremos. Por eso, precisamente, es por lo que afirmamos que la conmemoración de su 44 cumpleaños de existencia encuentra a nuestro partido en pleno y sano desarrollo, y de que seguimos contando porque, para bien del país, hay PLD para mucho rato.



