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Por: Jesulin Amparo | De las mayores amenazas que puede enfrentar cualquier democracia en el planeta son: la persecución política, la opresión y el uso abusivo del poder.
Ninguna nación puede avanzar cuando el miedo sustituye a la libertad, cuando la justicia es utilizada como instrumento de castigo y cuando las diferencias políticas son tratadas como delitos.
Como afirmó Montesquieu:
«No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.»
El poder no fue creado para perseguir adversarios. El poder fue creado para servir al pueblo. Cuando un gobierno utiliza las instituciones para intimidar, silenciar o destruir a quienes piensan diferente, deja de fortalecer la democracia y comienza a debilitarla.
La historia nos enseña que ningún pueblo ha prosperado bajo la opresión. Como expresó Nelson Mandela:
«Ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir de una manera que respete y mejore la libertad de los demás.»
Defender la democracia significa respetar la crítica, garantizar el debido proceso y proteger el derecho de cada ciudadano a expresarse sin temor a represalias.
También recordamos las palabras de Martin Luther King Jr:
«La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes.»
Cuando se persigue a uno por sus ideas, se envía un mensaje de temor a todos. Cuando se atropellan los derechos de algunos, se pone en riesgo la libertad de todos.
No queremos un país donde la fuerza se imponga sobre la razón. Queremos un país donde la ley sea igual para todos; donde el respeto sustituya al odio; donde el diálogo venza a la persecución.
La democracia verdadera no se construye con intimidación. Se construye con instituciones fuertes, ciudadanos libres y gobernantes que entienden que el poder es temporal, pero los principios son permanentes.
Como dijo Benito Juárez:
«Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.»
Hoy decimos con firmeza: rechazamos la persecución política, rechazamos la opresión y rechazamos el abuso del poder.
Defendemos la libertad. Defendemos la justicia. Defendemos la dignidad humana.
Porque ningún gobierno es más fuerte que un pueblo decidido a vivir en libertad.
¡Que viva la República Dominicana!
Que viva la democracia! ¡Que viva la justicia! ¡Y que viva la libertad 🇩🇴






