|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Por: Ramón Tejeda Read | China (612 puntos) y Singapur (560) encabezan las pruebas PISA 2025 en ciencias y matemáticas.
Estados Unidos apenas rebasa el promedio de la OCDE y se desploma unos históricos 14 puntos en lectura.
Su secretaria de Educación eleva el grito al cielo, pero apunta mal: la libre elección de centro educativo.
No dice que en los primeros treinta días la guerra contra Irán costó al pueblo de EE.UU. mil millones de dólares diario; que los millones aparecen en abundancia para el negocio de la guerra, pero no para la educación y la salud y que la escuela estadounidense sufre el asalto del fanatismo trumpista que prohíbe libros, cierra centros y escatima cada centavo.
República Dominicana, por su parte, entró en PISA en 2015, gobierno de Danilo Medina. Desde 2013 empezó a destinar el 4% del PIB a la educación.
La jornada de ocho horas empezó a resolver el problema de tres tandas y tres escuelas. Inició el más vasto programa de construcción de escuelas y de alimentación escolar de nuestra Historia.
Dignificó el salario al profesorado. Elevó la capacitación docente al más alto nivel y, de paso, alfabetizó a 600 mil analfabetos.
El informe PISA 2022, CEAAL, UNESCO y otras instituciones y el pueblo dominicano empezaban a dar cuenta de aquellos logros. Hasta que el “cambio” y el “furcalismo” se instalaron en el MINERD.
La politiquería con su dedocracia, primero, y el traspaso de instituciones al MINERD (CAID, p. e.), después, empezaron a disminuir la inversión y a esparcirla en corrupción. Ahora quieren traspasarle el MESCyT para arrancarle 30 mil millones más.
PISA 2025 advierte de estancamiento o empeoramiento y en el Congreso dominicano se discute sobre Moral y Cívica en el currículo.
¿Habíase visto desastre e incompetencia mayores?






